La namelaka es una crema ligera y muy sedosa, a medio camino entre una ganache y una mousse. Se usa para rellenar y cubrir tartas, y es más fácil de hacer de lo que parece: solo necesita paciencia para dejarla reposar en la nevera.
🕐 Preparación: 20 min | ❄️ Reposo en frío: 12 h | 🍽️ Raciones: relleno para una tarta de 20 cm
🛒 Ingredientes
- 🍫 200 g de chocolate blanco de buena calidad, troceado
- 🥛 250 ml de leche entera
- 🧊 3 hojas de gelatina (unos 4 g)
- 🍃 250 ml de nata para montar, muy fría
- 🌿 Unas gotas de extracto de vainilla
👩🍳 Elaboración
- Hidrata la gelatina en agua fría 5 minutos.
- Calienta la leche sin que llegue a hervir. Fuera del fuego, escurre la gelatina y disuélvela en la leche caliente.
- Vierte la leche sobre el chocolate blanco troceado y espera 1 minuto. Después mezcla con una varilla o batidora de mano, desde el centro hacia fuera, hasta obtener una crema lisa y brillante.
- Añade la vainilla y deja templar hasta unos 30 °C (tocar el bol debe resultar templado, no caliente).
- Incorpora la nata fría y, con la batidora, bate unos 30 segundos hasta que quede homogénea y ligeramente aireada.
- Cubre con film pegado a la superficie y refrigera al menos 12 horas.
- Al día siguiente, bate la namelaka unos segundos hasta que tenga textura de crema untable, y úsala para rellenar o cubrir.
💡 Consejo de JuJo
Si la crema se corta o queda grumosa, es que la leche estaba demasiado caliente o la mezcla no se emulsionó bien: bate con la batidora de mano hasta que se una. Y si la quieres más firme para decorar, usa una hoja extra de gelatina.